REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
TRIBUNAL TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN FUNCIONES DE CONTROL

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
PODER JUDICIAL
Tribunal Penal de Control - Cumaná

ASUNTO PRINCIPAL : RP01-P-2006-001993
ASUNTO : RP01-P-2006-001993

En el día de hoy, dos (02) de febrero del año dos mil siete (2007), siendo las 2:00 p.m; se constituye el Tribunal Tercero de Control del Circuito Judicial Penal del Estado Sucre, con sede en la ciudad de Cumaná, a cargo del Juez Abg. José Alejandro Alcalá, acompañado de la Secretaria de Sala Abg. Ivette Figueroa Baptista y el Alguacil de Sala Richard Cabello, en la Sala N° 4 de este Circuito Judicial Penal, a los fines de celebrar la Audiencia para decretar medida cautelar sustitutiva al ciudadano RAFAEL GREGORIO ANGULO GUZMÁN, de 39 años de edad, titular de la Cédula de Identidad N° 9.973.450, nacido en fecha 24-10-68, natural de Cumaná, casado, comerciante, residenciado en calle Carúpano, casa N° 19, a 11 casas de la Prefectura Valentín Valiente, Cumaná, Estado Sucre, a quien se le iniciara causa por la presunta comisión de uno de los delitos contemplados en la Ley Sobre la Violencia Contra la Mujer y la Familia, en perjuicio de Judith Gallo Rovira. Seguidamente la Secretaria verifica la presencia de las partes y se deja constancia que se encuentran presente el Abg. Fernando Soto, Fiscal Tercero (A) del Ministerio Público; la víctima Judith Gallo Rovira, titular de la Cédula de Identidad N° 3.662.954; el Abg. Iván Mago, abogado de la víctima, inscrito en el I.P.S.A. bajo el N° 42.085; los Abgs. Carlos Chacón, inscrito en el I.P.S.A. bajo el N° 46.967 y Miguel Acuña Sifontes, inscrito en el I.P.S.A. bajo el N° 39.665, y el imputado Rafael Angulo Guzmán, quien se encuentra en libertad. Seguidamente el juez da inicio al acto y se le concede la palabra al representante del Ministerio Público, quien solicitó se decrete medida cautelar al imputado Rafael Angulo Guzmán, de las contenidas en el artículo 39 en sus numeral 8 de la Ley Sobre la Violencia Contra la Mujer y la Familia, consistente en régimen de visita del imputado a su padre, pero sin provocar situaciones de agresión de violencia verbal, ni psicológica hacia la víctima. En fecha 16-11-05, la víctima ciudadana Judith Gallo Rovira, formuló denuncia por ante la Fiscalía Segunda del Ministerio Público y allí, planteó que tenía 11 años de casada con el ciudadano Pastor Angulo, quien tiene un hijo de su anterior matrimonio, el cual es el imputado hoy presente en sala, y tiene 6 años hostigándola, ya que el esposo de la víctima sufrió un accidente cerebro vascular y a partir de allí, el imputado ha seguido hostigando a la víctima, así como al personal que labora en dicha residencia. Este representante fiscal tuvo conocimiento a través de manifestación hecha por la víctima, que el imputado no se encuentra residenciado en la casa de la víctima, por tanto, han variado las circunstancias y no es aplicable la medida cautelar de salir de la residencia de la víctima, ya que el imputado no reside allí. En virtud que cursa examen psiquiátrico practicado a la víctima, en el cual se deduce que la misma sufre de estados de ansiedad, es por lo que considera esta representación fiscal, que el delito imputable al mismo es el de Violencia Psicológica, previsto y sancionado en el artículo 20 de la ley que regula la materia. Así mismo existen elementos de convicción para establecer que la imputada es autora del delito de Violencia Psicológica, contenida en el artículo 20 de la mencionada ley, por lo que solicito se decrete medida cautelar sustitutiva de la contenida en el artículo 39 eiusdem, consistente en prohibición de acercarse a la víctima y la salida del ciudadano Rafael Angulo Guzmán de la vivienda. Solicito medida cautelar de la prevista en el numeral 5 del artículo 39 de la referida ley, para evitar posible acercamiento del imputado al lugar de trabajo de la víctima. Igualmente solicito se me expida copia simple de la presente acta. Es todo”. Se le concede la palabra a la víctima, Judith Gallo Rovira, quien expuso: “Esta situación se presentó desde mucho tiempo, antes de enfermarse mi esposo, pero él servía de mediador, ahora mi esposo no habla y está en una cama, yo lo mantengo tengo que trabajar todo el día, hay 3 muchachas que lo cuidan, el señor Angulo las está agrediendo y ayer me llamaron al trabajo y me dijeron que él las amenazó, ellas estaban asustadas, le decían que otro juicio, que eso no se va a quedar así. También pido que como una de ellas tiene 9 años conmigo, él sabe que es verdad y me dice bruja loca, vieja loca, y lo que hago es encerrarme en el cuarto, todas las muchachas y yo nos trancamos en los cuartos y considero que eso no debe ser así, el hermano de él me destruyó la puerta de la entrada y me amenazó también, cuando pueda, lo voy a hacer, porque son demasiados gastos, si lo que importa es la casa, me iré de la casa, de hecho la casa es de mi esposo. No niego que no sea de ellos también, pero creo que eso es el punto álgido, la parte material y aclaro que en la parte material la única que aporta en esa casa, a las muchachas y a mi esposo, soy yo. Es todo”. Se le otorgó la palabra al Abg. Iván Mago, abogado de la víctima, quien expuso: “Es evidente que con la conducta del ciudadano Rafael Angulo se ha cometido la conducta establecida e el artículo 20 de la Ley Sobre la Violencia Contra la Mujer y la Familia, consistente en Violencia Psicológica. En virtud de esto y de la solicitud fiscal, solicito se mantenga así fuera de la casa al imputad mientras el procedimiento se termina, que el ciudadano Angulo visite a su padre, pero que estas visitas no coincidan con el horario de la doctora y que se cambie de cerradura de la casa, ya que el ciudadano Angulo entra y sale cuando quiere, para tranquilidad de todos, no debiera ser así. Es todo”. Seguidamente se le concede la palabra al imputado Rafael Angulo Guzmán, previa imposición de precepto constitucional contenido en el artículo 49 numeral 5 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, quien manifestó querer declarar y expuso: “En noviembre del año 2005 llaman las personas que atienden a mi papá y me dice: ¡por favor Fucho, vente que hay un problema aquí!. Cuando llego a la casa mi papá estaba convulsionando y no sé por qué la esposa de mi papá, la doctora Judith no lo llevó a la clínica, lo primero que hice fue llamar a una ambulancia y llevarlo a la clínica. El día 14 cuando le dan de alta estuvimos esperando por la presencia de la esposa, a mi papá le habían dado de alta, en esos momentos estaba acompañado de una de las personas que cuidan a mi papá, la señora Irene Zapata, en vista que no estaba la esposa presente procedí a llevar a mi papá a la casa, eso fue el 14-11-05. Nos bajamos del carro, trato de llevarlo y veo que hay muebles en el medio, había de que movilizar una silla de ruedas y había desorden de muebles por todas partes. Eso fue los motivos por los cuales la doctora Judith Gallo se molestó estivo presente la vecina de nombre Judith que presenció todo y la ciudadana Irene Zapata que cuida a mi papá, eso fue lo único que veo que ha ocasionado roces en el hogar, no tengo nada en contra de la señora, no quiero hacer nada en frente de mi papá. Realmente todo se ha escapado de las manos, lo que deseo es que mi papá tenga en el estado en que se encuentra, confinado a una cama y se le respete el sueño, no puede ser despertado a altas horas de la noche. Él tiene el cerebro izquierdo destruido no he querido ser causa de angustia, ya me había ido de la casa antes que sucediera esto, a raíz del accidente cerebro vascular me había ido de la casa. La familia Angulo le ha sufragado los gastos a mi papá. La señora Judith no es la única que ha sufragado estos gastos. Mi papá era una persona que ha trabajado mucho, lo que quiero darle es todo lo que él necesite, aquí están las pruebas de lo que le digo y se las puedo dar cuando las necesite. Lo único que pido es verlo, por lo menos, todos los días. La situación allí es demasiado tensa. A pesar que es mi padre y por el bienestar de todo el mundo, decidí irme de la casa, pero no lo abandoné. Es todo”. Seguidamente se le otorgó la palabra al defensor privado Abg. Carlos Chacón, quien manifestó: “La denuncia habla de una violencia, situación que rechazamos, habla de una violencia desde hace 6 años y de unos hechos acaecidos el 14-11-05, que hace que la presunta víctima acuda a formular la denuncia. Si esos hechos acontecían de la presunta violencia de nuestro representado, pudiéramos hablar de una acción que pudiera estar prescrita. La doctrina enseña que para que haya violencia, ésta debe ser reiterada, porque de otra manera, nos encontraríamos ante un solo hecho denunciado. Pudiéramos encontrarnos ante una causal de sobreseimiento prevista en el 318 numeral 3, la extinción de la acción y en el 318 numeral 2, por tratarse de un hecho que no es típico. La relación de causalidad tampoco pudiera estar acreditada. Lo que estamos diciendo es que el hacho no es típico, no existe una conducta reiterada y sistemática, pudiéramos encuadrarla en el numeral 2. Por otra parte, ya que nuestro representado no cohabita con la víctima, nos oponemos a que se le aplique cualquier tipo de medida cautelar, que pudiera evitar el contacto entre nuestro representado y su padre. Mal podría traerse lo relatado por la doctora Gallo, en el sentido que nuestro representado ha tenido una conducta de violencia contra las personas que allí habitan y que se le cambie la cerradura a la casa, hay horas en que la doctora no está en la casa, como por ejemplo, el día que se le dio de alta. Cursa por ante los tribunales civiles, una acción de interdicción civil, para administrar los bienes del Dr. Angulo, los cuales pertenecen a nuestro representado y a su hermano. Él tiene derecho a velar por su padre, a verlo y a habitar en esa casa y dejó de vivir en esa casa, a que se e asigne la parte que tiene en esa casa como heredero. Finalmente, solicitamos se decrete el sobreseimiento fundado en el artículo 318 numerales 2 y 3. Es todo”. Acto seguido el juez expone: presentada como ha sido la solicitud de medida cautelar por parte de la Fiscalía Tercera del Ministerio Público, oída la declaración de la ciudadana Judith Gallo Rovira, la exposición del imputado y los alegatos de la defensa, observa este Tribunal que la presente causa se inicia por la denuncia formulada por la ciudadana Judith Gallo Rovira, quien señala que en fecha 16-11-05, donde denunció por ante la Fiscalía Segunda del Ministerio Público que tenía 11 años de casada con el ciudadano Pastor Angulo, quien tiene un hijo de su anterior matrimonio, el cual es el imputado hoy presente en sala, y tiene 6 años hostigándola. Este Tribunal, al revisar todas y cada una de las actas procesales que conforman el presente expediente, observa al folio 2 acta de entrevista a la ciudadana Judith Gallo Rovira, y así mismo cursa al folio 3, acta de denuncia formulada por dicha ciudadana, donde narra las circunstancias de modo, tiempo y lugar en que ocurrieron los hechos objeto de la presente causa. Cursa al folio 9 de la presente causa, acta conciliatoria planteada por ante la Fiscalía Segunda del Ministerio Público en fecha 01-12-05. Al folio 17, cursa acta de investigación penal practicada a la residencia de la víctima. A los folios 20 y 22, cursan actas de entrevistas realizadas a las ciudadanas Judith Gallo y Morelia Castillejo Mata, quienes ratifican las circunstancias en cómo sucedieron los hechos. Al folio 24 cursa acta de investigación penal y al folio 27 cursa acta de inspección N° 838 de fecha 27-03-06, practicada a la residencia de la víctima. A los folios 32 y 33 de la presente causa, cursan actas de entrevistas realizadas a las ciudadanas Ayarit Salazar Díaz e Irene del valle Zapata Díaz, quienes son quienes son testigos presenciales de los hechos. Al folio 50 cursa evaluación psiquiátrica practicada a la ciudadana Judith gallo, donde se desprende que la misma no presenta elementos delirantes y/o psicóticos al examen mental y presenta elementos de ansiedad ante la situación actual. Con los elementos que se describen anteriormente, considera este Tribunal, que los mismos son suficientes para decretarle al ciudadano Rafael Gregorio Angulo Guzmán, la medida cautelar consistente en prohibición de acercamiento al sitio de trabajo de la víctima ciudadana Judith Gallo Rovira, contemplada en el artículo 39 ordinal 5° de la Ley Sobre la Violencia Contra la Mujer y la Familia. Así mismo, en cuanto a la solicitud de prohibición de acercamiento a la vivienda donde reside la ciudadana Judith Gallo Rovira, quien reside junto con su esposo, el ciudadano Pastor Angulo, quien es el progenitor del imputado de autos, este Tribunal hace las siguientes consideraciones: por cuanto establece la Constitución de la república Bolivariana de Venezuela, en su artículo 76, relativo a los derechos sociales y de familias, el deber que tienen los hijos e hijas de asistir al padre o a la madre cuando aquél o aquélla no puedan hacerlo por sí mismos, no restringirá el acceso al inmueble del ciudadano Rafael Gregorio Angulo Guzmán, sólo deberá tomarse en consideración, las horas en que deba efectuarse la visita, de modo que no altere la convivencia normal de los integrantes de la familia y de las demás personas que habitan en dicha residencia, salvo, y como se sabe, por cuanto el ciudadano Pastor Angulo se encuentra en delicado estado de salud, que podría ameritar en un momento de emergencia, la presencia de su hijo, que el mismo se encuentre presente a la hora en que éste lo requiera. Haciendo la observación al imputado, que el comportamiento a seguir en los momentos en que se encuentre de visita en dicha residencia, deberá ser el más adecuado en cuanto a las reglas sociales y morales, propias de la convivencia pacífica. En cuanto a la solicitud realizada por el abogado de la víctima Abg. Iván Mago, en el sentido que se permita cambiar la cerradura de la residencia de la víctima, se declara sin lugar, por cuanto esta situación podría limitar en un momento de emergencia el acceso al inmueble por parte del ciudadano Rafael Gregorio Angulo, quien como ya se dijo anteriormente, debe visitar a su padre en horas apropiadas para tal fin. En lo que respecta a la solicitud de sobreseimiento invocado por parte de la defensa del imputado, conforme a lo dispuesto en el ordinal 2° del artículo 318 del COPP, por cuanto el hecho no es típico, se encuentra tipificado en el expediente, la calificación jurídica que dio el Ministerio Público a los hechos, con sus elementos, además, consta en las actas evaluación psiquiátrica practicada a la víctima, donde se refleja un estado de ansiedad, lo que dio lugar a que el Ministerio Público calificara el hecho dentro de los supuestos de Violencia Psicológica. En lo que respecta al ordinal 3° del referido artículo, la acción penal se ha extinguido, este Tribunal lo declara sin lugar igualmente, ya que aún cuando la denuncia inicial ocurrió en fecha 16-11-05, de las actas y de lo dicho por la víctima en la audiencia, se desprende que se siguieron suscitando situaciones similares y de hecho consta en el expediente acta de conciliación, inspecciones oculares, entrevistas a testigos, actos todos éstos que interrumpen la prescripción. Por los razonamientos antes expuestos, es por lo que este Tribunal Tercero de Control actuando en Nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por Autoridad de la Ley, acuerda decretar al ciudadano RAFAEL GREGORIO ANGULO GUZMÁN, de 39 años de edad, titular de la Cédula de Identidad N° 9.973.450, nacido en fecha 24-10-68, natural de Cumaná, casado, comerciante, residenciado en calle Carúpano, casa N° 19, a 11 casas de la Prefectura Valentín Valiente, Cumaná, Estado Sucre; la medida cautelar sustitutiva consistente en prohibición de acercamiento al sitio de trabajo de la víctima ciudadana Judith Gallo Rovira, contemplada en el artículo 39 ordinal 5° de la Ley Sobre la Violencia Contra la Mujer y la Familia, por la presunta comisión del delito de Violencia psicológica, prevista y sancionada en el artículo 20 de la Ley Sobre la Violencia Contra la Mujer y la Familia, en perjuicio de la ciudadana Judith Gallo Rovira. En cuanto a la solicitud de prohibición de acercamiento por parte del imputado, a la vivienda donde reside la ciudadana Judith Gallo Rovira, quien reside junto con su esposo, el ciudadano Pastor Angulo, el cual es el progenitor del imputado de autos, se acuerda que no se restringirá el acceso al inmueble del ciudadano Rafael Gregorio Angulo Guzmán, sólo deberá tomarse en consideración, las horas en que deba efectuarse la visita, de modo que no altere la convivencia normal de los integrantes de la familia y de las demás personas que habitan en dicha residencia, salvo, y como se sabe, por cuanto el ciudadano Pastor Angulo se encuentra en delicado estado de salud, que podría ameritar en un momento de emergencia, la presencia de su hijo, que el mismo se encuentre presente a la hora en que éste lo requiera. Haciendo la observación al imputado, que el comportamiento a seguir en los momentos en que se encuentre de visita en dicha residencia, deberá ser el más adecuado en cuanto a las reglas sociales y morales, propias de la convivencia pacífica. En caso de algún incumplimiento de estas medidas por parte del imputado de autos, la víctima deberá comparecer por ante el Ministerio Público, a los fines de plantear lo conducente. Remítanse en consecuencia, las presentes actuaciones, adjunto a oficio, a la Fiscalía Tercera del Ministerio Público, en su oportunidad legal. Quedan los presentes notificados con la lectura y firma de la presente acta, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 175 del Código Orgánico Procesal Penal. Cúmplase.